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Producción de plásticos en Colombia: señales de dinamismo

La industria plástica colombiana atraviesa un momento particular en 2025: crece por encima del promedio de la manufactura, pero bajo una presión cada vez más fuerte de costos y regulaciones ambientales. El más reciente Índice de Producción Industrial (IPI) publicado por el DANE confirma esta doble realidad.


En julio de 2025, la producción real de la industria manufacturera registró una variación anual de 5,8 %, mientras que el índice total de producción industrial aumentó 2,9 % frente al mismo mes del año anterior. Dentro de ese comportamiento, la rama de fabricación de productos de caucho y plástico fue una de las que más aportó al resultado positivo, manteniendo tasas de crecimiento superiores al promedio.

 


 

Un desempeño consistente del plástico en lo corrido del año


Según el DANE, en el acumulado enero–julio de 2025, la industria manufacturera creció 3,5 % anual. En ese balance, la producción de caucho y plástico se mantuvo en terreno positivo y con un desempeño destacado frente a otros subsectores.


Este comportamiento resulta clave porque confirma que el plástico sigue siendo transversal a la economía nacional. Según el Ministerio de Ambiente en su Plan Nacional de Economía Circular, más del 55 % de la producción plástica del país se destina a envases y empaques. Esto significa que cualquier repunte en sectores como alimentos, bebidas, farmacéutica o cosméticos impacta de manera directa la demanda de productos plásticos.


Además, la construcción, que utiliza tuberías, perfiles y componentes plásticos, también ha empezado a mostrar señales de recuperación en 2025, lo que ayuda a sostener el crecimiento de esta rama industrial.

 

Exportaciones

 

 

Si bien el boletín del DANE mide la producción nacional, el comercio exterior también ayuda a explicar la dinámica. Según cifras del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, las exportaciones de plásticos y sus manufacturas han mantenido un ritmo positivo en los últimos años. Entre enero y septiembre de 2024, por ejemplo, las ventas externas de productos plásticos crecieron más de 15 %, alcanzando alrededor de US$ 1.120 millones.


Este desempeño exportador contribuye a que la industria mantenga su dinamismo en 2025, en medio de la recuperación de la demanda regional de envases, empaques y productos intermedios.


El crecimiento que muestra el DANE no significa que el sector esté libre de desafíos. Entre los más relevantes están:

 

  • Presión de costos: los precios internacionales de las resinas y la volatilidad cambiaria han encarecido los insumos. A esto se suman los altos costos de energía, que afectan la competitividad de la producción nacional.
  • Escalabilidad del reciclaje: aunque se han logrado avances, el sistema de recolección y clasificación de plásticos reciclables aún presenta cuellos de botella, lo que limita la disponibilidad de materia prima secundaria de calidad.
  • Regulación ambiental: MinAmbiente exige que, a partir de 2025, las botellas PET incorporen un porcentaje mínimo de material reciclado. Además, la Ley 2232 de 2022 estableció la reducción progresiva de plásticos de un solo uso, con el objetivo de que al 2030 todos sean reutilizables o compostables.
  • Innovación y reconversión tecnológica: para responder a estas exigencias, la industria necesita inversiones en maquinaria, automatización y nuevos materiales, algo que representa un desafío mayor para pequeñas y medianas empresas.


Señales de transformación de la industria plástica


El plástico ya no se mide únicamente por cuánto se produce, sino por cómo se produce: qué porcentaje proviene de material reciclado, qué innovaciones reducen la huella de carbono y qué nuevas tecnologías permiten competir en mercados globales.


Destacado: Cómo los encadenamientos productivos pueden transformar el futuro de tu empresa.


Que la producción plástica crezca más de lo que crece la manufactura general en 2025 confirma su papel y relevancia en la economía del país. Sin embargo, este repunte es un crecimiento que ocurre bajo condiciones más exigentes y con metas ambientales cada vez más estrictas.


El reto va más allá de crecer: consiste en mostrar que la industria puede hacerlo al mismo tiempo que incorpora prácticas sostenibles y reduce su impacto ambiental. Esa transformación solo es posible si las empresas trabajan en red, comparten experiencias y encuentran aliados estratégicos. Econexia es precisamente ese punto de encuentro: una comunidad donde las ideas se conectan con las oportunidades.
 

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